Sandrine Cornillot (Francia) ha participado al workshop RETRATO con Richard Dumas.
Ma motivation: découvrir un autre regard sur le portrait et améliorer ma technique photographique. Mon projet : me spécialiser comme photographe de famille pour les particuliers.
JULIÁN DUEÑAS
Director de la revista GEO, España
Sin entrar a valorar si tu objetivo de convertirte en fotógrafa de familia es o no una puesta arriesgada desde el punto de vista de la comercialización, me gustaría comentarte mis opiniones sobre la por ahora pequeña parte de tu trabajo que he tenido oportunidad de observar. Vayamos por partes: como bien sabes, la técnica del retrato es una de las más complejas, sino la más compleja, que existe en fotografía.
Su realización entronca directamente con la raíz de la fotografía, con la captación de la esencia misma del momento, del sentimiento. No hay intermediarios. Eres tú, la cámara y el sujeto. Sin más. Un excelente dominio de la técnica fotográfica no siempre es suficiente; el fotógrafo que se decante por esta actividad debe ser capaz de captar el alma de la/s persona/s fotografiadas, codificarlo internamente y transmitirlo en imágenes. Eso, tan sencillo y tan difícil al mismo tiempo, es un don reservado a muy pocos profesionales. Tu decisión de apostar por ello y dedicarte profesionalmente a esta actividad es algo que admiro, ya que demuestras un interés por los retos difíciles y la capacidad de superarlos. Felicidades.
Desde un punto de vista técnico me gustaría comentar tres aspectos relativos a la composición, la iluminación y los sujetos. En lo referente a la composición, en términos generales aplicas perfectamente las reglas básicas del retrato: los encuadres son los idóneos para cada situación; el enfoque y la profundidad de campo, aspectos que podrían ser problemáticos en un principio, están completamente controlados; la óptica es la correcta, sin distorsiones focales provocadas por un mal uso de los angulares; los fondos son neutros y normalmente desenfocados. Perfecto. Y ese es quizá el problema que yo percibo en tus imágenes: todo es demasiado perfecto, demasiado “académico”. Echo de menos tu mirada real, tu ojo fotográfico, tu propio estilo. Gestos, detalles, miradas, algo de movimiento… No distingo nada que te haga diferente de otro fotógrafo con el mismo dominio de la técnica frente a una situación similar. Echo de menos una historia y no fotos bonitas sin más. Esa es mi mayor crítica: veo en tus imágenes un trabajo comercial sin un alma detrás. Por eso te propongo que seas tú misma, que te olvides por un instante de la técnica y que dejes volar tu creatividad.
En cuanto a la iluminación, más allá de la elección de luz natural o luz artificial (utilizas, o así parece a simple vista, ambas), creo que es un aspecto a trabajar. Una buena iluminación marca la diferencia entre una buena y una mala foto, entre transmitir y no transmitir. Muestras un buen dominio en algunas ocasiones (como en el caso de las niñas posando junto a los árboles), pero en otras el uso del recurso es demasiado evidente. Todo debe ser más sutil, más natural.
Por último, los sujetos, una dificultad importante que has solventado bien, pero que en el futuro exigirá mucho de ti. No siempre tendrás ante ti personas guapas o bien vestidas, que se sientan cómodas frente a la cámara, que respondan a tus requerimientos. Dado que tus futuros modelos serán en gran medida niños y parejas, captar la sensibilidad que desprenden se convertirá en tu prioridad. En la serie de imágenes que he podido contemplar se nota tu experiencia en este campo, ya que has resuelto este aspecto a la perfección, haciendo que al menos a nuestros ojos parezcan modelos profesionales (no sé si lo son o no), cómodos frente a la cámara y receptivos. Felicidades una vez más.
